domingo, 10 de agosto de 2008

Cuchillos desafilan el aire.
Pudimos vencer el miedo, sumergiéndonos en nuestro mar interior.
Perdimos todo y estamos intactos.
Líquidas son nuestras cabezas ahora. Líquidas, de metal cuantioso.
Desafilamos el aire.
Escuchamos el mismo sonido y nos hizo vibrar nuevamente.

El principio nos alimentó.
Bebimos de él.
Nos hizo grandes y luminosos.