lunes, 30 de marzo de 2009

se me escapan las visiones que tengo enmarañadas.
sangran las viudas que se encuentran conmigo todos
los días en la esquina.
finjo no verlas para no sangrar como ellas.
escucho los sonetos que vuelan hasta mí,
desde la cañada cuando los árboles son de nuevo
las sombras que nos encontramos caminando una vez, un invierno.
mis dedos crujen de nuevo dentro del bolsillo.
encierran una forma única de mejorar.
pero no la develo.

sábado, 7 de marzo de 2009

Escenario natural

El ciervo en tinieblas se nubla de pronto, entregado a un ritmo infrecuente. Desarticulados sus sentidos, memorizan el hábito de sentirse un ciervo sobre un prado. Es más que asombroso el azar en sus aciertos.

Hay un verde apenas pálido y un azul que no hiere tanto a la vista; hay una mancha casi oscura esperando en alguna saliente de aquel monte. Si se mira hacia allí, se cae uno por el mismo peso que tiene la vida cuando se ven los colores. Cuando realmente se ven los colores y son absorbidos como líquido en un pedazo de tierra yerma.

Rebalsan las hojas del acantilado pardo, rebotan en la memoria infinita y se graban ahí sin conciencia de ello, sin intención.
Las puertas de una casa de campo se abren y aparecen una persona o dos, brillan a la luz del sol mientras se despiertan del todo. Las naranjas saben mejor que nunca. Su jugo brota; inflama los labios.
El espacio los inunda.

Se cristalizan las telas de araña recién hechas. Se pegotean los dedos. Hay pesar en los insectos que no volaban en el patio; que se hundían escudriñando rincones para escapar de un temblor, o de una carga que en realidad no llevaban.

Río

Aquí en la eternidad se está bien.
Cuando se ven los reflejos intermitentes de la noche,
se mira el río; se escucha como roza las piedras
y como se escurre el agua caída de mi malla
que moja la tierra.

Hay un río en mi malla,aquí en la eternidad.
No hay quejidos, hay letargo
y las montañas duermen.

Una rama se extiende
hasta los dedos del árbol y cruje.

Esperar remansos suaves.
Perseguir.

No sé cómo viniste hasta aquí sin ser escuchado
no sé cómo hice para dejar de buscar.