domingo, 21 de junio de 2009

Chicas

El terciopelo de mi piel es cada vez más denso y se filtran las luces por entre la trama. Con una daga afilada que hundo en mis mejillas, alcanzo el frio.
Intento sonreír.
Bailaba en una fiesta inventada con música de los `50, y me enamoré de cada chico que ví; y quise bailar con cada chica que ví y que entrásemos en sincronía con la música. Y fumé dos pitadas de un cigarrillo, pero yo no fumo. Y escuché el ruido que hacían mis zapatos con cada golpe en el piso. Y bailé emocionada por poder moverme tan fácilmente y deslizarme en la penumbra cerca de los baños. Desde donde estaba, se veía el baño de hombres iluminado de rojo. Cada tanto entraban los mismos dos chicos a tomar cocaína, como podía verse desde mi rincón.