miércoles, 16 de junio de 2010

Campamento

Cáscaras de castañas secas en fila sobre un banco de madera.
Sus dedos saben.
Ordena las cáscaras de mayor a menor.

El pasto esta recién cortado. Debajo de sus ojotas el pasto cruje. Es la siesta. Es verano. Esta en un campamento de verano. El sol derrite los helados y evapora los charcos de agua que quedaron de la lluvia.  Se derrite las ideas y las ganas de caminar.
La pileta esta llena de chicos.

Las sombras de la siesta se acomodan sobre el pasto. El suelo esta un poco enfermo y saluda sin mirar mucho. Se arriman algunas hormigas que se quejan de su carga y esperan. Las hojas de los arboles se agitan, hay una leve brisa que refresca un poco.

Se va al cañaveral a ver crecer los tréboles. Espera sentada, el sol se pone anaranjado. Se agigantan los pasos entre las voces de los chicos en la pileta y sus ojotas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

que hermoso escrito,yo me imagino todas esas sensaciones y por un momento me transporto a ese sitio que para mi queda en el patio de nuestra casa o en un lugar que conoci hace mucho.

memoria cuántica dijo...

muchas gracias anónimo!! (¿te conozco?)
que bueno que el texto sea un transporte para ir a lugares que nos gustan
saludos!