lunes, 13 de septiembre de 2010

Está encendido

a todo lo que le puse nombre está encendido
apagadas las luces en los ojos
siempre que miro por la ventanilla siento como me alejo,
de a poco, de mí

espero las estrellas de ese campo
espero la oscuridad de esa casa
y las sandalias haciendo crujir la hierba
y las caminatas con perros extraños
y una historia que no me contaste nunca

una piedra en el río,
una hora de silencio,
cantar,
tocar la guitarra
esperar acostada en la cama, releyendo un libro

vivamos en cualquier lado
nademos hasta cualquier costa