martes, 11 de diciembre de 2012

La muerte




De dónde vienen las palabras.
El sonido que escucha las destrona
Un verbo asoma y muere 
y el mundo se acaba por los costados 
de las ventanillas del auto.

Silencio nada en paz.
La muerte nos busca y nos encuentra en paz,
nos lame y nos sosiega: la gran madre dormida
que siempre reposa en mi estómago.  

Surfea el desierto que hay adentro.
 Surfea en mis hilos, madre de sal. 
Surfea todo lo hondo que puedas. 
Quisiera escucharte latir en el corazón de los átomos. 
Quisiera jugar de nuevo en tu boca como un pez pequeño; secar las lágrimas.

Todo hay en el agua.
Un estanque profundo en los latidos.
Un  vacío en el fin de los ruidos.
Todo el suelo que queda debajo.