martes, 4 de marzo de 2014

coloso

Sos el coloso que estaba en mí, detrás de mis párpados hambrientos de nombres.
Yo quería saludarte, quería estar cerca, en la entrada de luz de tu pieza.
Mire tantas veces al verano de costado. Miré asegurándome que el cielo te cuidara y no pude contener al corazón de palabras.

Soy una estatua acá parada entre otros ojos.
Formato cansado, espía del tiempo.
Yo te quise, te quiero.

Sos inmenso, coloso. Habitas en mí, como tantos otros, sin espacio-tiempo.

Un par de ojos sobre un par de tés tibios.
Y conté un río de palabras, de películas viejas que me emociona nombrar. Atardecer de cosas que mueren y se deforman en nuestra mente.



Anochecer en la casa sola. 

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