sábado, 20 de septiembre de 2008

esCriTurA ininTeRUmpiDa Con AlGunaS cOrrECCionEs PosteriOres

Relatamos sucesos en el borde del mar abierto a cualquier cosa que pase.
Por eso somos tan tan compañeros, porque somos de madera-medusa, de plantas que flotan cercanas al abandono de los sentidos, esperando irse lejos a terminar de esperar lo que podrían pero no lo que deberían esperar.
Estamos muy lejos de concretar lo que queremos. Conservamos fuerzas unidas con reverberación y algo de espanto. Como cuando uno es pequeño y quiere ocultarse para poder esperar en la negrura de la noche y que lo sorprendan de repente mil voces y ojos quietos como nadie podría estarlo.
Desde luego que es comprensible que se repartan en mil ideas lo que aprendí hoy: que tanta tanta belleza pueda ser vista por mis ojos, absorbida por mis sentidos, que no son los mismos que los del resto de las personas que no son mortales como nosotros. Observamos pirámides que se mueven en nuestra aura sólida y no dilatada. No dilatada.

domingo, 10 de agosto de 2008

Cuchillos desafilan el aire.
Pudimos vencer el miedo, sumergiéndonos en nuestro mar interior.
Perdimos todo y estamos intactos.
Líquidas son nuestras cabezas ahora. Líquidas, de metal cuantioso.
Desafilamos el aire.
Escuchamos el mismo sonido y nos hizo vibrar nuevamente.

El principio nos alimentó.
Bebimos de él.
Nos hizo grandes y luminosos.

domingo, 22 de junio de 2008

Del cuaderno violeta

Peces y días distraídos atrapados. Mojar humano.
Truenos, libros encontrados. Amor lejano.
Sin ruido. Ruido que no hay.

En un hueco profundo guardado todo. Encerrado.
Terminado el libro rojo, recordado.
Algún pez enumerado, nadado, no involucrado. Atado.
Y letras aguardadas, vomitadas. Secadas. Ya impresas, formadas
Que no pueden predecir nada.
Reglas quebradas, imposibilitadas. No existe adivino. Nada.

Imágenes sin relación, cuando dos se juntan, significado abrupto. Trucado y
Vertebrado.
Pesada-amarga-sucia-sembrada luz de idea. Recuerdo un día y un nombre, y más,
un final.
Tarde apagada, ni ese nombre, ni ese día, ni nada.

*
Recuerdo que no conozco.
Recuerdo que abro éstos segundos al no tiempo, la no memoria.
En un abismo de ciegas intenciones y preguntas.

*

Aleteo de pájaros. Qué repugnante.
Suenan mortalmente. Agudas criaturas se enriedan en el cielo y en la tierra.
Pueden partirse y volver a nacer
Caída suave, violenta espera.
Acariciar aire. Esperar.
Los ví trepados al Oriente y cerré los ojos con fuerza. Pero escuché.

*
La obligué a dormir.
A desterrarse entera de este sueño horrible.
La obligué a dormir.
Me sentía molesta.
La hice dormir.
Y una vez dormida, cubrí su frío con una manta.

miércoles, 23 de enero de 2008

sábado, 19 de enero de 2008

Hielo

No se donde está mi corazón.
Y recolecto con pinzas el hielo de la noche estrellada.
Y enfrío el cristal que me nubla, que me ha nublado.
Lo he dejado hacerlo, de vez en cuando.
Una vez de cada diez.
De vez en cuando.