sábado, 15 de agosto de 2015

Cuatro partes

Que los ciclos empiezan cuando quieren
que la luz se esconde donde quiere también
que las palabras no brotan con facilidad
que  hace cuatro años le dejaste un mensaje en el blog a alguien que murió el lunes pasado
que ese alguien te respondió y hasta hoy no lo habías leído
que es difícil hablar de lo importante cuando no hay tiempo
que es difícil hablar de lo importante cuando inventas otras cosas que hacer
y, aunque no entiendas para dónde vas,
los pasos se acumulan y siguen adelante.

****
Agua en las paredes
agua en los ojos de llanto.
Si fueras tiempo
le regalarías un beso en cada mejilla a todos los que conoces,
escarbarías en cada muro
para ver las historias que tiene para contar
y  te pasearías lento
todo lo lento que quisieras, por entre los chicos que juegan en los patios,
entre las panzas de los cachorros dormidos al sol
y entre las nueces acumuladas en la tierra.

Acá estás y no sos tiempo.
El tiempo pasa y vos lo ves:
en las fotos, en las filmaciones,
en el espejo que brilla en lo oscuro,
en cada día que se quema intenso.

****
Hoy  fue día de limpiar el baño
día de remover la tierra, las raíces, las semillas.
Fue día de lluvia, de domingo sin horas.

Lavaste  los platos, miraste las plantas de la ventana, no tendiste la cama.
Viste el futuro desde este lugar gris
donde  no hay planes certeros
ni estatuas que perduren: se hacen polvo con el tiempo.
Ahora mismo se hace humo el viento, humo frío, borrones de miedo.

****
La sola idea de quemarse al sol
La sola idea de un verano acuoso rodeado de árboles
Vos estabas en las ramas, en las piedras y en todos los nudos de mi garganta.

Escribías con sal sobre las manos.



No hay comentarios: